martes, 22 de julio de 2008

Chiapas

Lo primero que sé cuando llego a otro pueblo es dónde se reune la banda.
La banda jodida, pacheca, musical, alegre, revolucionaría y auténtica;
la que cursa en la universidad de la vida vagante.
Preguntarle a uno de ellos: -¿en dónde esta la farmacía
-para comprar de eso que da risa y le quema las patas al tiempo?

Será para siempre el impacto del albergue chiapaneco,
un trauma que me dice y dira ante cualquiera de mis sufrimientos:
-!No mames!.

También ví que una niña puede ser adquirida por cien mugrosos e insensibles pesos.
Excelente precio para el incapaz de conquistar las complacencias de una mujer.
Pero esta cuestión en economía se denomina "oferta de mercado".

Necesito cualquier pretextos para salir,
por ejemplo el de salir a comprar cigarrillos, un chocolate calentito o el de la confusión.
Estoy acostumbrado a pagar por una buena peda con hotel incluido,
con espejo en el techo incluido.

Hay un tipo de mujer,
insegura del placer que se le ha declarado,
que no estiende que rico es una palabra que significa todo,
que no se puede esperar otro sabor al sabor del fruto
despuesito de caer del árbol mientras el atarder dibuja su poesía.

Existe el tipo de hombre que cohabita entre tetas y culos;
éste reconoce la mentira y no hace nada y elige seguir
mordiendo tetas y culos a sabiendas de que la injusticia
no dejará de morder los cerebros de la verdad Divina.

Aquí es normal que el prepotente cuerpo de policia
entre a las cantinas para catear al respetable personal,
tan normal que hasta el más vencido borrachin
se levante como pueda para ser registrado.
¿Quién soy yo para resistirme?
de cualquier manera siempre la traigo bien escondidita.

Cuando regrese a la ciudad,
te mirare a los ojos y en esa fracción de segundo de ojos,
te mostraré los recuerdos que hemos creado:
por mi parte creo que pueden ser eternos.
Pero tu diras que no, porque el pasado esto y aquello
y serán palabras sin sentido para mi corazón.
Palabras de miedo que se alían con el resentimiento.

¿Quiéres ser feliz?
Un algo nada ni nadie dice que para lograrlo se debe empezar por creer que es posible.

¿Qué me dan mis sueños que por las mañanas siempre despierto muy patriota?
Siempre firmes bajo la casa de campaña;
bajo las sábanas, bajo el amanecer, junto al tibio cuerpo de una mujer.

Algo que debe estar en la cabeza de todos,
como que dos por dos son cinco,
es que todo lo que se diga o se piense es creación,
Y sí no me crees, que Mecha Tencha te lo diga,
te lo confirme, te lo afirme, y sí quieres hasta que te lo firme.

Los grillos cantan, las luces de la ciudad bailotean,
los borrachos y los policias parlotean, los niños juegan fucho,
las mujeres nos invitan a pasar, estamos buscando un par de quecas
y un par de gordas que pueda y quieran infringir las leyes de la gravedad.

Seamos concientes de la palabra:
iiinnfffeeeeeeeeeeeeeeeellllliiiiiiicciiiiddaaaaaaaadddd.

Y al final de la jornada,
el maleficio que afecta a todo el país es una misión de secuencias camicaces;
lo único que queda por esperar
es una crudota y pedir un chocolate caliente chiapaneco, en un restaurat tailandés,
escuchando a los Bee Gee,
a la mesa donde un bonsai de plastico nos recuerda a Alicia y la Martina,
a las "Enrolladas": puro verde, sin ninguna guainición de contemporanea femeneidad.

Seamos concientes de la palabra:
Liiibbbbbbeeeeeeeeeerrrrrrrrttttttttttttttttaaaaaaaaaaaaaaddddddddd.

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