jueves, 3 de julio de 2008

El "hubiera" en cadena pertpetua.

Presiento la grandeza tuya
en mis sucesos
mientras tú examinas
mi corazón en tu desgracia.

Acceden tus ojos hasta
mis remordimientos
porque intentas comprender
quién he sido en tu vida.

Observo que ya no
nos observamos,
entiendo que no nos conectamos
por el corto circuito que he
cagado en nuestro vínculo.

Cuando estoy en mis excesos
con exceso te deseo,
con exceso te extraño,
con exceso te quiero.
Cuando estoy en garibaldi
hay tres mendigos por metro cuadrado,
y tres borrachos por centímetro cúbico,
mientras, siempre mientras, todo mientras
diferentes viajes en un mundo
donde yo mendigo tu presencía,
tu cariño, tu cantar; tu clemencia.

¿En dónde estará esa dama luminosa
(que por cierto tiene la luz de Meztli)?
!Ah, detras de esas almas sollozantes,
siguiendome como cadenas en caravana,
con su respectivo rastro de lágrimas y tumbas!

O esta en lo que pudo haber sido puro.
En el "hubiera" en cadena perpétua.

1 comentario:

rio mar dijo...

Hola corazón, acá ahora amanece estoy regresando del Salvador y me da alegría encontrar tu nombre. mi hombre de medianos conflictos pregunta: ¿este poema es para mi?
yo pienso que si por que al igual que tu te extrañé mucho...
Aun que ahora todo sea distinto. felicidades por tu nena. Te amo. Chayo